viernes, 20 de junio de 2014

FIN DE LA ESO :)

FIN DE CURSO :)

            Bueno, pues otro curso que termina, pero he de decir que este año ha estado lleno de experiencias inolvidables (el intercambio de Francia, Granadilla, el teatro, escribir este blog…) y que gracias a todo eso he empezado a  conocerme. Y bueno, claro eso no hubiera sido gracias a una persona increíble, y aunque ahora nuestra relación esté un poco estancada, jamás la olvidaré: Ella es Roni, una chica dura con un corazón profundo, tierno y con muchas ganas de amar, pero con miedos al igual que todos. Y aunque ella fue quien cortó conmigo, a pesar de que no tendría que agradecérselo, lo hago, porque ayudó a conocerme y aunque, cada vez sigo descubriendo partes de mí que no me agradan demasiado, intento vivir con ellas. A veces con muy mal pesar, pero espero recuperarme, sé que necesito tiempo. Mucho tiempo. Porque estas cosas llevan su tiempo. Y no todas las personas son iguales para recuperarse. Pero no dejaré de luchar, porque, ¿para qué hundirme? ¿De que me sirve a mí hundirme? De nada, para amargar a los demás. Es lo único que hago, y por mucho que ellos quieran ayudarme, al final tengo que ser yo la que me recupere. Y si os digo la verdad, Roni ya me ha olvidado por completo. En Granadilla digamos que “ligó” y que se ha vuelto a enamorar. Y me duele, pero quizá es lo que tenía que hacer para que ella fuese feliz. Y ahora, ¿qué pasará con mi felicidad? ¿Dónde se encuentra la mía? Supongo que tendré que seguir buscándola en el camino. Seguir esa estrella que me guíe hasta el camino correcto. Hacia la persona adecuada. O quizá darme cuenta de que no necesito a nadie para ser feliz. Que yo sola estoy mejor. Y quizás me vuelva a engañar, pero me de igual, porque seré una ignorante feliz, hasta que venga otra persona que me ponga el mundo patas arribas y… ¡hala! Otra vez a empezar.

            Después de esta triste reflexión, he de decir que con esto he aprendido muchas cosas. Sé que no todo va a ser de color de rosa, pero sinceramente, creo que tanto como Ana, como Roni, como cualquiera de mis amigas, hemos crecido como personas. Nunca pensé que el último curso de secundaria fuese tan significativo. Fijaos lo que he vivido: Me enamoré de una chica, no cualquiera, de mi amiga Silvia; después de unos cuantos meses, va Roni y nos cuenta que es lesbiana y empiezo a admirarla porque yo también tengo ganas de contárselo; ese día perfecto, intenso en el que el secreto se destapó, en que la buena amistad que ambas manteníamos afloró a un incipiente sentido del respeto y del cariño y que, rápidamente, y sin quererlo, llegó al amor; amor que afloró con los días, amor en el que cada día yo moría por ella y ella mostraba su ente interior, mientras me enseñaba lecciones valiosas sin decirme nada, mientras me enseñaba a respetarme, a quererme, a ser yo, a llamar a mi corazón por su nombre y no comerme la cabeza; pero que al final todo fue por la borda y ambas nos distanciamos; y esa distancia nos marcó, y nos hizo sufrir y al final, rebotó la brecha sobre nosotras, no más amor; y ella cortó conmigo, ese día de calor, en el último examen de inglés en el que acabó escribiendo una carta y en la siguiente hora que apenas dirigió palabra y al salir de clase de ella, me entregó la carta de una manera un tanto borde (hay que reconocerlo) y terminó con dos palabras(lo siento). Lo quedo ahí, porque en un principio, sabía que iba a cortar conmigo y por un lado lo agradecía, porque lo nuestro no fluía pero con los días fue sufriendo cada vez más y hasta aquí he llegado, a final del curso, con todo aprobado, con unos profesores que me han felicitado, con otros de los que me he despedido porque ya se iban y bueno el último abrazo a Roni, que aunque ha sido un poco hosco, se ha hecho lo mejor que se ha podido. Se puede decir que nuestra relación sigue un poco frío. No sé si volveré a verla, si volveré a ser su amiga o que se yo, porque el destino a veces es muy caprichoso, y al igual que nos brinda las cosas, nos la quita con el mismo poder, seguramente, porque no disfrutamos de ellas tanto como deberíamos. Tengo tantas ganas de decir que ha sido la mejor experiencia de todo este año, que jamás olvidaré este curso y que pase lo que pase, jamás me rendiré. Con estas palabras, se cierra un capítulo de mi vida. Llena de amor, dureza, separación, dolor, sufrimiento, amigos y muchas cosas más y se abre un nuevo libro que, a saber de que viene. Lo único que tengo claro es que tenga lo que tenga que venir, lo afrontaré como mis energías lo permitan y persistiré para seguir construyendo mi camino. Quizá así logre llegar hasta donde quiera llegar y quien sabe quien me esperará después de haberlo conseguido…..


Os deseo a todos un feliz verano y que disfrutéis mucho del calor, de la piscina y de los buenos amigos :)

Solo espero que esto no consiga hundirme.
También quisiera dar las gracias a Alexa, por ser tan buena persona y apoyarme en todo. Gracias, no olvides que vales mucho :)
¡Ah! Y también quisiera dar las gracias (que yo no olvido, ¿eh?) a todos aquellos que leen mi blog y a aquellos que me sigan. A todos mil besos y que disfrutéis del hermoso verano :)

sábado, 14 de junio de 2014

Intentando seguir

Hola Blogger@s. ¿Qué tal os va todo? Bueno, os comunico que me he ido una semana a Granadilla, un sitio precioso del que hablaré en alguna de mis entradas. Me he acordado mucho de vosotros, (os hubiera llevado en la maleta si hubiera podido, jeje ). Bueno, antes de irme, había escrito un relato, pero no me dio tiempo a subirlo, así que aquí os lo dejo:

Intentando seguir con éxito

 Hola Blogger@s. ¿Qué tal os va todo? Bueno, os comunico que me he ido una semana a Granadilla, un sitio precioso del que hablaré en alguna de mis entradas. Me he acordado mucho de vosotros, (os hubiera llevado en la maleta si hubiera podido, jeje ). Bueno, antes de irme, había escrito un relato, pero no me dio tiempo a subirlo, así que aquí os lo dejo:

Intentando seguir con éxito


Aunque todo se haya ido, aunque ella haya roto conmigo y, aunque he pasado estos dos días como si fueran meses para acelerar el “proceso”, no es tan fácil como parece. Pero voy a seguir viviendo. Porque soy una chica fuerte y no veo razón para enfadarme o estar triste. Bueno, sí los tengo, pero, ¿de que valen? Se terminó una relación, no el mundo. Bueno, la verdad es que me destrozó todo y no puedo ignorar el hecho de que sigue doliendo. Pero de todas maneras, voy a volver a sonreír y a reír. Me va a costar, seguro, soy realista, aunque también intento ser optimista, porque si soy pesimista, me hundo en la miseria y no es cuestión de hundirse. Es cuestión de hundirse y de volver a levantarse. Recordarlo todo con orgullo y felicidad, sin arrepentirse de lo que se haya hecho y seguir adelante. Tampoco tratar de poner una sonrisa falsa, pero bueno no parecer una muerta entre los vivos, eso es a lo que me refiero. El mundo no se ha terminado. Pero con ayuda de mis padres y de mi hermana y de mi amiga se me pasará y, aunque no volveré a ser lo que era, y de hecho me va a cambiar totalmente o en mayor medida, volveré a sonreír. O a llorar de risa. Y en cuanto a Roni, bueno, seguiremos como amigas. Va a costar construir una fuerte amistad, lo sé, pero bueno, no hay imposibles que valgan. Lo cierto es que os voy a contar una parte de la historia que no os he contado, la verdad es porque lo estaba disfrutando, pero me ha venido a la cabeza y cuando algo me viene a la mente es porque o tengo que escribirlo para poder escribirlo para escribir mi historia completa o simplemente lo recuerda como algo bueno que quedó ahí. Quizá no encontréis normal escribir algo que ya se ha acabado, pero realmente necesito hacerlo. Ahí va:
            “Cuando éramos felices juntas, y nos hablábamos por Tuenti hasta las tantas, hablamos sobre nuestras películas favoritas y entonces me contó que su película preferida era Rosas Rojas (no sé si la conocéis, quizá algún día haga una reseña de ella, porque realmente es una película que merece la pena ver). Y bueno, pues nada, quedamos para ver una película (al final escogió la de ‘Lost and Delirious, una película también muy interesante). Al coger el bus, me encontré con una amiga de mi hermana que justamente iba a 1º Bachillerato de Ciencias. Esto es algo que os tengo que contar (yo quiero hacer magisterio y estoy en duda de si irme por bachillerato de ciencias de la salud  o de sociales, porque como saco buenas notas en todo, pues ya no sé ni lo que hacer). Total, que ella me contó que la física y química del próximo año era bastante complicada y que no había aprobado nadie. Me habló de las demás asignaturas que también estaban bastante bien, pero creo que me voy a decantar por bachillerato de sociales, gracias. Bueno, al bajar del autobús, en vez de ver a Roni esperándome (que lo había estado haciendo), la vi ayudando a unos señores a arreglar un banco. Sí, lo que oís, un banco. Y al mirar un poco por el paso de cebras, vi… ¡a nadie más que mi tía! Claramente tuve que saludarla simpatiquísima (aunque yo soy muy simpática, ojo) y estuvimos hablando un rato. No la presenté del todo a Roni, aunque tampoco se cercioró mucho que digamos. Ella me miró con ojos acaramelados y con atracción:
-          ¿Qué? ¿Has visto?
-          Sí, sí ya te veo- la sonrío. Ella va con sus gusanitos. Después de eso, nos cogemos de la mano y vamos a su casa. En su casa, me pone la película de ‘Lost and Delirious’ y la vemos abrazadas, juntas. Entonces, la abrazo en una parte de la película y ella corresponde al abrazo. Su madre llega en algunos momentos en busca de consejo de que ponerse y se marcha. Ella para la película y la vuelve a reproducir por donde se llegaba se tumba y sin querer se da con mi brazo, que justamente, estaba ahí. Ella se queja un poco dolorida, un poco como una niña pequeña y se tapa la cara. Entonces la cojo con cuidado y la paso el brazo por su cabecita atolondrada y nos quedamos así, viendo la espectacular película. Después de eso, nos besamos, pero se acabó apartando porque mis gafas se me caían un poco. Después me acompañó a la parada del bus, la presté una película: Puente hacia Terabithia (esta en vez de ser de género romántico, es de aventuras).
-          ¿Has visto la de Piratas del Caribe?
-          Sí, me he visto todas. Me encanta Penélope Cruz y Johnny Deep… es genial-
-          Je, je, a mí también me lo parece. No sé si te va a gustar la pelí….
-          ¡Anda! Si tiene un bicho aquí, en el castillo…. Vale, ya te digo que me va a encantar….- sonreímos- Yo me he visto todas las películas de Campanilla
-          ¿En serio? Yo que pensaba que era la única niña
-          Ya te he dicho que yo también soy muy niña cuando quiero- seguimos con las manos cogidas- ¡Qué perrito más majo!
-          Jolín, si te gustan los perros grandes, porque de pequeño ese no tiene nada.
-          Je, je. Pues que sepas que perros vamos a tener. Y grandes, de esos que vigilen y ladren todo al que pase-
-          Hale la otra, que a mí esos me dan miedo. Pero solo uno, ¿eh?
Ella sonrió con picardía y me abrazó. El autobús llegó:
-          Bueno, hasta luego-
-          Hasta luego- y nos damos un pico en los labios. Otro día que quedó genial y armonioso.

Unos días más tarde, hablamos en Tuenti y volvimos a quedar. Me puse lo primero que pillé, primero porque ya estaba esperando allí y yo no me había dado cuenta de la hora, pero por suerte no pasó nada. Al encender el móvil, me di cuenta de que me había dejado un mensaje que no había leído porque había estado ocupada. De todos modos, me disculpé:
-          Lo siento, lo siento, pensé que habíamos quedado a esa hora
-          Bueno, no te preocupes no pasa nada. Pero mira que es verdad- me enseñó el Tuenti y los mensajes que nos habíamos mandado.
-          Que sí, que vale, que me he equivocado yo-
-          Bueno, no te preocupes, no pasa nada. No te pongas así, mujer que todo está bien- sonrió- Bueno, es por aquí, ¿no?
-          No. Anda deja que por un día te guíe yo- la cogí de la mano y nos dirjimos a mi casa, donde estuvo hablando de su novela mitológica que estaba escribiendo y nos enseñó Priego de Córdoba, ,por si algún fuera ir (si me dejan ir mis padres, no es tan fácil).También habló con mi hermana de lo buena que era como ‘cuñada’.
-          Jeje, no habrás conocido a mejor ‘cuñada’ que yo.
-          Claro que no. Porque eres la primera.- eso la dejó que pensar
-          Sí, siempre me toca con novatas- y me sonrió.
 Nos fuimos seguidamente a mi cuarto, donde mi hermana metía sus narices
-          Hola, Roni- decía ella. Al final, acabé cerrando la puerta para que nos dejaran algo de intimidad. Roni debió de pensar algo mal, porque se le quedó la carita.
-          No pienses mal.
-          No, si yo no pienso mal
-          Anda, abrázame- la dije.
-          Si, yo te abrazo-
Hablamos sobre nuestro futuro y de que quería tener niños.
-          ¿Pero es que no ves que si tenemos niños nos valdrá dinero? Y eso…- y siguió con su loco y absurdo razonamiento de por qué no quería tener niños. Yo le dije mi postura- Que sí, que vale, que ya sé que tú quieres tener niños- y nos seguimos abrazando.
-          Bueno, falta mucho para eso, a lo mejor luego cambias de opinión.
-          Sí, puede pasar- pasó un momento- estaría genial que te quedaras a dormir hoy y no me pienses mal
-          Je, je, si lo estaría, de eso es algo que he hablado con mi madre, pero ya me ha dicho que no- nos tumbamos y nos quedamos abrazadas, nos quedamos mirándonos y nos besamos con mucho amor y sentimiento. Ya cuando nos marchamos, (y obviamente vamos cogidas de la mano). Entonces mi hermana nos dijo:
-          Bueno, hasta luego, parejita- dijo ella con mucho retintín. Roni se quedó mirando a mi hermana con algo de recelo
-          - ¿Parejita? Ya se enterará cuando estemos en el instituto- reímos. Ambas nos abrazamos de diversas maneras, pero es amor al fin y al cabo- ¿Sabes por qué no me gusta venir mucho por aquí?
-          Porque aquí están todos los de clase
-          Bueno, algunos son majos, pero otros…. ¡Puff!- nos abrazamos
-          Oye, ¿te puedo pedir que me voltees? O sea, que me des una vuelta-
-          Venga, va- entonces lo hace y me siento genial y la pido otra- está bien, pero solo una más que sino me mareo.
-          Jeje, que feliz soy junto a ti.
-          Yo, también. Ains mi niña- me quedó pensando en la canción de ‘Mi niña bonita’ y sonrío. Ella baila algo raro junto a mí, pero la sigo. Y nos volvemos a besar. Y aunque todo se haya acabado, sigo recordando que:
-          Bueno, no me dejes nunca. No te vayas con ningún chico o chica. Que te quiero mucho y eres la mejor. Todo lo tuyo es mío.
Eso me hizo sonreír y estuvo bien, porque sé que yo también la hice  feliz aunque fuera un poco y la enseñé a amar un poco y nos despedimos. El último día que me besó fue cuando me acompañó a chino que me dio un pico en los labios y recordamos nuestra locura de lluvia.

Estoy muy contenta de lo que he vivido 
Bueno, hasta luego. Sed felices


jueves, 5 de junio de 2014

Al ras del adiós

           
                                                 Al ras del adiós

Supongo que al final todo tiene un punto y final. Se disfruta todo lo que se puede hasta que desgraciadamente llega un tope. Y ahí es donde voy a quedar yo. Supongo que era demasiado bonito para ser cierto. Para ser contado. Sus besos, sus caricias, sus abrazos, sus dulces palabras… Todo se va a acabar. Y tiene sus razones. Y aunque me va a doler, tendrá que ser así aunque no me guste. Todo se terminará. Mi corazón volverá a romperse y ya nada volverá a ser igual. Roni, te quiero mucho, pero es cierto que no hemos estado pasando por el mejor momento. A pesar de todo, la seguiré apoyando porque la quiero y espero poder seguir con ella, sino es como novia, al menos como amiga. Supongo que me quedaba demasiado grande. Pero no miento si os digo que estoy triste. Triste de que se termine, porque siempre es duro el haber estado con una persona y tener que romper. No es fácil, pero lo nuestro ha tenido varias turbulencias. Si hubiera algo que yo pudiese hacer, algo para sufragar el amor que teníamos, si levantara cabeza y me enfrentara a la realidad, si tuviera dos pares de narices y me pusiese de rodillas y declarara mi amor o si pudiera cantarla la canción más hermosa del mundo que la hiciese cambiar de opinión. Y eso no es todo. Además es que la próxima semana vamos a estar de excursión y sé que no va a ser fácil. Ya hubo días en los que ella ya no me miraba igual. Y era porque estaba en esa fase. En la fase de pensar, de tomar decisiones, duras decisiones. Y yo, con un lío de cabeza, llena de pensamientos negativos y dolores de cabeza. Y esto no marcha. Desgraciadamente. Me hubiera gustado que lo hubiese hecho, porque ha sido una bonita historia que tendrá un mal final, como todo. Dicen que siempre acaba triunfando el amor,  pero a la hora de la verdad no nos cuenta el que pasó después cuando la princesa se fue a vivir junto al príncipe. Me encantaría seguir con ella, abrirla un poco los ojos, pero tampoco es plan de presionar. Eso no va a ayudar en nada. Si es que no, pues me tocará aguantarme y respetar su decisión. Y sufrir. Aunque más de lo que he sufrido estos días, no será. O sí. Puede que acabe hundiendo la casa. No sé. Siempre pensé que podría sostener una relación durante varios meses, pero he visto que me equivocaba. Quizás no estoy preparada. Quizás no debió ser. ¡Qué narices! Si ha pasado, es porque tenía que ser así. Y aunque duela, pues bueno, que se le va a hacer, quedó como una experiencia, quedó como una bonita de historia de amor que tuvo un fin desastroso. Estoy suponiendo algunas cosas, pero ya a estas alturas no estoy muy lejos de esa tortuosa realidad. Supongo que lo bueno se hace corto, ahora solo me espera el dolor, las lágrimas, el helado de chocolate y las películas románticas y sensibleras. Solo espero que podamos seguir siendo amigas, porque como amigas éramos grandes, y bueno, no me queda mucho más por decir… Que estoy sufriendo, pero que tengo que seguir adelante, como todo. No va a ser todo tan fácil en esta vida. Poco a poco (espero) restablecerme y volver a ser como era. De todos modos, siempre recordaré una frase que me dará ánimos para seguir:
            “No llores porque haya terminado.
            Sonríe porque ha sucedido”


Siento esta entrada tan triste, pero escribir es una de las únicas vías para mostrar el dolor que siento.  

lunes, 2 de junio de 2014

Miradme

Hola Blogger@s. Estos días estoy muy atareada con los exámenes. He aprovechado para hacer esta pequeña reflexión
                                                                 MIRADME

Miradme, quién me lo iba a decir. ¿Yo? Lo que menos pensaba. Pero así es y así ha sido desde un principio. Puede que no sea entendible para todo el mundo y que entro en un “universo” en los que cada día hay que luchar un poco (por no decir un mucho) por seguir adelante. ¿Quién me iba a decir a mí que no era un príncipe el que yo buscaba? ¿Quién me iba a decir que lo bueno llega cuando menos lo esperamos? Y por último, ¿quién me iba a decir que fuera la mejor cosa que me hubiera pasado?

            No obstante es difícil. Intento seguir adelante, mantenerme fuerte, con una sonrisa, pero no os miento si os digo que me gustaría liberarme. Totalmente. Sí, ya sé que me diréis: “Si ahora estás muy bien, como estás…”. Lo malo es que cada día lucho conmigo misma para intentar seguir, pero algo me dice que esto no puedo seguir así. Llamadme egoísta, impulsiva o lo que sea, pero a veces siento que el mundo se me derrumba. E intento que nadie salga herido, porque entonces ya no podría con nada. Intento solucionarlo un poco sola, también un poco para demostrar mi capacidad de razonamiento o de salir independiente de una situación. Porque cuando, crezca, me independizaré y tendré que arreglar yo sola mis problemas, no puedo esperar que otros lo hagan por mi. Y, ¿sabéis? Al principio me daba un poco miedo crecer, madurar. Pero ahora es lo que más deseo en el mundo. Para poder seguir con mi vida, para que nadie logre manipular (cosa que es bastante difícil), para poder crecer como persona y demostrarle a la gente que más quiero, a mis seres queridos, que soy feliz como soy y que siempre voy a luchar por aprender algo de este fatídico aunque encantador mundo, que lograré salir de esa oscuridad en la que me encierro, de la que tengo tanto miedo de que salga, lucharé con ella y saldré a la luz del sol. Por eso, muchas veces, estoy un poco agresiva, tan sin ganas de hacer nada, tan inmersa en mi mundo, tan pasiva. No puedo dejar que mi mejor “yo” se quede escondido en un rincón. Más concretamente, un armario. Un armario en el que las puertas se quedan sin espacio, un armario en el que falta la respiración, sin huecos donde poder acoplarse… donde miro esa oscuridad que me atrapa lenta y certeramente y pienso: “¿Cuándo volveré a la felicidad?”” ¿Por qué me destruye tanto?”.
            Combato. Combato por salir. Pero tengo miedo. De la sociedad. Pero no voy a seguir escondiéndome. ¿Qué sentido tiene? Ninguno. Por más que trato de anotar mentalmente los pros y los contras razonablemente, no me salen demasiados contras. Sí, mi familia lo sabe y me acepta, así que algo bueno hay, dos de mis amigos lo saben y me aceptan, así que tal vez solo sea un producto de mi imaginación. Quizá me creo que no me van a aceptar y luego todo sale a las mil maravillas. Pero si los perdiera, sí me dolería, pero si no son amigos verdaderos, ¿de que vale tenerlos si no te aceptan como realmente eres tú? Sigamos. La familia (enteramente a toda mi familia). Si realmente me tienen el aprecio, el cariño y el respeto que me han demostrado durante estos años, seguiremos como una familia fuerte, pero si se estropea, pues bueno… habrá que dejarles tiempo hasta que lo asimilen. Y si no lo asimilan, pues bueno, yo  les seguiré queriendo y cuando me necesiten, pues estaré allí. Porque es que lo mío no se trata de ser buena o mala, no;  de hecho, es que no tiene nada que ver. Ni pincha ni corta (perdonad la expresión, pero es verdad). Yo tampoco digo que me tengan que querer más que antes, no, ni estoy buscando que alguno o alguna me diga: “Yo también lo soy”. Obviamente, si alguien me lo dijera, pues estaría con él o con ella, quizá no dándole una clase (porque no), pero estaría para apoyarle o apoyarla y si está triste, consolarle. E incluso ayudarle en lo que pudiese. Porque lo comprendería. Porque sentiría empatía hacia esa persona. Y no la dejaría sola. Nunca se debe dejar a una familia o a un amigo solos. Es en esas situaciones, donde se define una persona. No es necesario darle un discurso conmovedor (hombre, si te sale en ese momento, le consolaría bastante), pero son las pequeñas cosas lo que hacen una gran persona. Vaya, me he ido demasiado por las ramas, otra vez. Me pasa demasiado, escribo y escribo todo lo que me sale del corazón, todo lo que pienso. Es una cosa…
 Escribir es una cosa de las cosas que me ha hecho ser como soy. Es casi como mi receta médica. Cuando estoy triste, escribo, y casi instantáneamente, se me va y cuando estoy feliz, me sube todavía más el ánimo. Aunque es cierto que no he ganado muchos concursos, yo nunca me rindo, porque es lo que más me gusta y aunque no gane, bueno, al menos he liberado tensiones.

¿Por dónde iba? ¡Ah sí! Decía que no podía seguir escondiéndome, porque entonces perdería a la persona que más amo en el mundo y no, no lo hago por eso, porque ella me ha dicho que lo diga cuando esté preparada, pero siento que ha llegado el momento. O que llegará.

            Desgraciadamente, sé que no todos lo entenderán Habrá gente que me acepte, habrá otra que me abandonará. En fin… Que yo solo quiero salir. Estar libre, liberada. Más aún. Llamadme ambiciosa por quererlo, pero es una necesidad como cualquier otra. Y aunque tenga que seguir luchando, aunque la gente me desprecie, aunque la gente me insulte, sabré que podré ser FELIZ siendo quién soy.  Porque, hablando claro, toda mi vida (o buena, una porción) me han marginado, y he podido sobrevivir, así que si en esos momentos he podido, ¿por qué no ahora? Nada de lo que ocurra después me va a dar miedo. He decidido ser valiente y ser FELIZ y si tengo que sacrificarme, morir, que me torturen por lo que soy o por mi pareja, pues lo haré. He decidido alejar de mi vida esos miedos que me oprimían. Porque yo lo único que quiero es darle una patada a ese ya reducido armario y decir:
-          Hola mundo, ¿qué tienes para mí?


FIN